Cien precios que cambian juntos
Llega el camión del mercado y la lista es otra. Cambiar los precios uno por uno lleva la mañana, y el que se olvida queda vendiendo a pérdida hasta que alguien lo nota.
En una verdulería el precio de hoy no es el de ayer. visnes mueve todos los precios de una vez, con vista previa, y si te equivocaste lo deshacés. Y vende por kilo con tres decimales, así lo que se cobra es exactamente lo que pesó.
Llega el camión del mercado y la lista es otra. Cambiar los precios uno por uno lleva la mañana, y el que se olvida queda vendiendo a pérdida hasta que alguien lo nota.
Con el precio por kilo en la cabeza y la calculadora al lado. Un redondeo acá y otro allá, y al cierre la caja no da, sin que nadie pueda decir dónde se fue.
Los clientes te mandan la lista, vos la copiás, la armás y la cobrás a mano. Si el papel se pierde, se pierde el pedido.
Elegís qué subir y cuánto, ves cómo queda cada producto antes de aplicar, y si algo salió mal lo deshacés completo. Poder volver atrás es lo que hace que lo hagas sin miedo.
Cargás el precio por kilo y el sistema multiplica por el peso, con tres decimales. Lo que se cobra y lo que se descuenta del stock son el mismo número.
Pasás la etiqueta por el lector y el peso sale del código: nadie lo tipea. Se configura una vez con el formato de tu balanza.
La banana va por kilo y la bandeja de frutillas por unidad. La unidad es de cada producto, así que conviven en el mismo catálogo y en la misma venta.
El cliente arma el pedido en tu tienda online y te llega por WhatsApp con los productos y las cantidades. La tienda viene incluida en todos los planes pagos.
Arqueo al final del turno desde el plan Starter, cierre ciego opcional, y aviso si la caja de la tarde no cuadra con la de la mañana.
El reparto de dígitos de la etiqueta no es un estándar: lo define cada balanza. Adivinarlo mal no daría un error visible, daría un peso equivocado, y eso se cobra y se entrega. Así que el formato lo elegís vos en la configuración, una sola vez. Si tu balanza no imprime etiqueta, el peso se tipea y el sistema hace la cuenta igual.
Starter. Hasta 100 productos, una sucursal, tienda online incluida, arqueo de caja y accesos ilimitados para todos los turnos. Una verdulería entra cómoda. Si llevás fiado, la cuenta corriente está desde Profesional.
14 días de prueba, sin tarjeta. También podés arrancar con el plan gratuito y crecer después.