La bolsa entra entera y sale por kilo
Comprás la de veinte y vendés de a dos. Si el sistema no lo contempla, el stock queda en “una bolsa” hasta que alguien lo corrige a ojo, y el suelto no se controla nunca.
En visnes abrir una bolsa y venderla fraccionada es una operación, no un arreglo a mano: baja la bolsa, entran los kilos. Y lo que vence lleva lote y fecha, para que el balanceado viejo salga primero.
Comprás la de veinte y vendés de a dos. Si el sistema no lo contempla, el stock queda en “una bolsa” hasta que alguien lo corrige a ojo, y el suelto no se controla nunca.
Lo descubrís cuando un cliente te lo trae de vuelta o cuando hacés inventario. Y sale primero el que está adelante, que casi siempre es el que entró último.
Te escriben “lo de siempre”, lo anotás en un papel y lo preparás. Cuando cambia el que atiende, nadie sabe qué era lo de siempre.
Cargás la bolsa que abrís y en qué se convierte. El sistema baja la bolsa y da de alta los kilos por la misma puerta por la que se escribe todo el stock. Es el mismo mecanismo que usa una carnicería para despostar.
Se configura por producto: el balanceado y lo que vence llevan lote y fecha; el collar no lleva nada. Sale primero lo que vence antes, y la alerta te dice qué lote es.
El suelto va por kilo con tres decimales; la lata, la correa y las piedritas por unidad. La unidad es de cada producto, así que conviven en la misma venta.
El cliente arma el pedido en tu tienda online, con el mismo stock del local, y te llega por WhatsApp con productos y cantidades. Incluida en todos los planes pagos.
Cuenta corriente por cliente, con su límite y su saldo a la vista, consultable por cualquiera del mostrador. Disponible desde el plan Profesional.
Pantalla de etiquetas con ancho y columnas configurables, y modo rollo. El suelto sale rotulado y con su código.
Cada producto tiene su stock mínimo. Cuando lo cruza, el aviso dice qué falta y en qué sucursal.
Y es a propósito. El sistema conoce la fecha del lote, no la del paquete que el cajero tiene en la mano. Bloquear con un dato supuesto dejaría a alguien sin poder cobrar por un error del sistema. La decisión la toma la persona, con la información a la vista.
Profesional. Hasta 500 productos, tres sucursales, factura AFIP incluida y cuenta corriente de clientes. Entre alimentos, accesorios y venta libre, un pet shop pasa los 100 productos rápido; si el tuyo es chico, Starter alcanza para arrancar.
14 días de prueba, sin tarjeta. También podés arrancar con el plan gratuito y crecer después.