El peso se tipea a mano
Se pesa, se mira la etiqueta y se escribe. Un dígito de más y cobraste otra cosa. El error no aparece en ningún reporte: aparece cuando falta plata en la caja.
visnes lee la etiqueta que imprime tu balanza y saca el peso de ahí. No hay que mirar el número y tipearlo, que es donde se cuela el error que después nadie encuentra.
Se pesa, se mira la etiqueta y se escribe. Un dígito de más y cobraste otra cosa. El error no aparece en ningún reporte: aparece cuando falta plata en la caja.
Comprás una pieza y vendés fracciones. Si el sistema no lo contempla, el stock del queso queda en “1” hasta que alguien lo corrige a ojo.
Anotado en una libreta que no cuadra con la caja y que solo entiende quien la escribe.
Pasás la etiqueta por el lector y el sistema decodifica el peso que la balanza dejó adentro del código. El cajero no tipea nada.
Cargás la horma, definís en qué se convierte y el stock queda coherente solo: baja la pieza, entran los kilos. Es el mismo mecanismo que usa una carnicería para despostar.
El precio se carga por kilo y el sistema multiplica por lo que salió en la balanza, con tres decimales. Lo que se descuenta del stock es exactamente lo que se cobró.
Hay una pantalla de etiquetas con el ancho y las columnas configurables, y modo rollo. Lo que cortaste sale rotulado y con su código.
Cuenta corriente por cliente, con su saldo y su tope, consultable por cualquiera del mostrador. Disponible desde el plan Profesional.
Arqueo desde Starter, cierre ciego opcional, aviso cuando un turno no cuadra con el anterior, y alertas de stock mínimo que dicen en qué local falta.
El reparto de dígitos de la etiqueta no es un estándar: lo define cada balanza. Podríamos adivinarlo, pero adivinar mal no daría un error visible — daría un peso equivocado, y eso se cobra y se entrega. Así que el formato lo elegís vos en la configuración, una sola vez. El dígito verificador sí se controla siempre, porque eso sí es universal.
Profesional. Es el que incluye la cuenta corriente de clientes, que en un almacén de barrio es el fiado y no es opcional. Suma hasta 500 productos, tres sucursales y factura AFIP incluida. Si todavía no llevás fiado, Starter alcanza para arrancar.
14 días de prueba, sin tarjeta. También podés arrancar con el plan gratuito y crecer después.