La media res se convierte en cortes a mano
Entra una pieza y salen doce productos distintos. Si el sistema no lo hace, alguien da de baja el origen y da de alta los cortes uno por uno, y el stock queda a merced de esa transcripción.
El despiece de visnes descuenta la pieza que entró y da de alta los cortes en una sola operación. Y reparte el costo por lo que vale cada corte, no por lo que pesa.
Entra una pieza y salen doce productos distintos. Si el sistema no lo hace, alguien da de baja el origen y da de alta los cortes uno por uno, y el stock queda a merced de esa transcripción.
Si el kilo de hueso cuesta lo mismo que el kilo de lomo, los cortes caros parecen malos y los baratos parecen un negocio. Ese margen es inventado y hace tomar decisiones al revés.
Entraron 100 kilos y los cortes suman 104. Alguien pesó mal, y si el sistema lo acepta el error queda adentro del stock para siempre.
Cargás la pieza que entró y en qué cortes se convierte. El sistema descuenta el origen y da de alta los cortes de una vez, por la misma puerta por la que se escribe todo el stock: no hay dos caminos que puedan quedar desincronizados.
Vos decidís cuánto del costo de la pieza carga cada corte. No es proporcional al peso a propósito, porque eso le daría al hueso el mismo costo por kilo que al lomo, y el margen que sale de ahí no sirve para decidir nada.
Si los cortes suman más que la pieza de origen, el sistema no lo guarda y te avisa que no puede salir más de lo que entró. Es el error de pesaje más común, y se caza en el momento y no tres meses después en un inventario.
Precio por kilo y peso leído de la etiqueta de tu balanza, con tres decimales. Lo que se cobra y lo que se descuenta del stock son el mismo número.
Pantalla de etiquetas con ancho y columnas configurables, y modo rollo. Cada bandeja sale rotulada y con su código.
Si entra algo y no tenés el número de lote a mano, el sistema no te frena: va a un lote sin identificar y seguís descargando. El dato se completa después, no en el momento en que menos tiempo tenés.
Entran 100 kilos y salen 92 en cortes. Esos 8 de merma ya están descontados, porque del stock salieron los 100: no hay una segunda baja que hacer. Queda anotada como observación del movimiento, así que la ves para entender tu margen sin que nadie te toque el stock dos veces por lo mismo.
Profesional. Incluye la cuenta corriente de clientes, factura AFIP y tres sucursales con traslados entre el depósito y el mostrador. Si recién arrancás y no llevás fiado, Starter alcanza: el despiece y la venta por peso están en todos los planes pagos.
14 días de prueba, sin tarjeta. También podés arrancar con el plan gratuito y crecer después.